I
Un sueño, una noche...
Un día, un sueño...
Soñar, soñar, soñar
¡y no despertar!...
II
Viajé al infinito
caminando sobre el mar.
Debajo, las estrellas;
encima, la Verdad...
III
Cuentan de un marinero
que dejó caer una rosa al mar.
La recogió una sirena, ahora
¿dónde está?
IV
Cuando las dulces gotas del rocío
posen sobre tus lindos pétalos
¿dejarás que las admire?
Ignacio Terrado